Los guipuzcoanos se van de cotillón
Diciembre 2nd, 2009 by AdministradorA falta de más de un mes para el fin de año, varias discotecas y salas de fiesta ya han agotado sus entradas, y las que aún no la han hecho esperan colgar el ‘no hay billetes’ en los próximos días
Los cotillones siguen siendo la primera opción de los guipuzcoanos para dar la bienvenida al nuevo año. A falta de más de un mes para Nochevieja, algunas salas de fiesta y discotecas ya han colgado el cartel de no hay billetes y acumulan en sus listas de espera cientos de nombres impacientes por conseguir una entrada. San Sebastián aglutina la mayoría de estos cotillones, aunque también se celebran en Tolosa, Irun o Hondarribia. De traje o de calle, con o sin barra libre, en bares o discotecas, las fiestas de fin de año proporcionan a sus organizadores un lleno seguro.
Los responsables del cotillón de Bataplán, el Tenis, Molly Malone y la Kabutzia de Donostia no dan a basto. Hace días que se agotaron las entradas para estas fiestas, pero siguen recibiendo decenas de llamadas. Las listas de espera son interminables. Tristán Montenegro considera que una de las fórmulas de su éxito es «dar un buen servicio». «Procuramos que la gente se vaya de nuestros cotillones con ganas de repetir», afirma. Y parece que lo consiguen ya que llevan cerca de una veintena de años organizando fiestas de fin de año en la capital guipuzcoana para jóvenes de todas las edades.
Con las mejores galas
La discoteca Bataplán abrirá sus puertas a partir de la una de la madrugada a un millar de jóvenes de entre 18 y 21 años. Ellos deberán vestir americana y corbata y ellas, traje de noche. Con sus mejores galas irán también los veinteañeros que den la bienvenida al nuevo año en el Tenis. Al igual que en Bataplán, la entrada (68 euros) incluye cinco consumiciones y chupitos, además de diferentes tentempiés que se ofrecerán durante la noche para recuperar fuerzas.
Respecto a las fiestas del Molly Malone y la Kabutzia, dirigidas para jóvenes de mediana edad, Montenegro augura «poca variación» respecto a ediciones anteriores. En ninguno de ellos se exige ir de etiqueta. El del Molly Malone se llenará de su clientela habitual, según explica Iñaki Salvador, relaciones públicas de Bataplán. Respecto al cotillón de la Kabutzia, indica que «es más una fiesta. El estilo es libre. Puedes ir como vistes un sábado por la noche, guapo, pero sin necesidad de etiqueta». Los organizadores de estos cotillones no creen que exista competencia entre ellos. «Pretendemos que sean un complemento dentro de un orden que podría entenderse como generacional», afirman.
Los que también han colgado el cartel de no hay billetes son los organizadores del cotillón de La Rotonda. Por 70 euros, casi medio millar de jóvenes recibirán el nuevo año ataviados con sus mejores galas. A la entrada, no faltará la tradicional bolsa de cotillón y habrá desayuno para los valientes que aguanten hasta el final. De traje tendrán que ir también los que asistan al cotillón que se celebrará en el Polideportivo Mons. Dos disc jockeys serán los encargados de animar la velada a los más de 500 jóvenes que, según los organizadores, recibirán allí el año nuevo. Las entradas (55 euros) ya están a la venta e incluyen cinco consumiciones y barra libre de chupitos.
Otra de las fiestas de etiqueta que se celebrará en el ciudad será la de Rockstar. Los organizadores han limitado el aforo a 850 personas, más de la mitad de las cuales ya se han hecho con una entrada (60 euros). «La venta marcha a buen ritmo, de seguir así, a primero de diciembre no quedará ninguna», apuntan.
Fiesta de disfraces
Otros aún no han comenzado la venta de entradas, pero auguran un lleno como el de años anteriores. Es el caso de la sala de fiesta Mogambo, en Trintxerpe, que por 30 euros ofrecerá a sus invitados actuaciones en directo -de momento está confirmada la presencia de Thee Brandy Hits- y la selección musical de diferentes disc jockeys hasta las ocho de la mañana. Como en años anteriores, habrá concurso de disfraces, aunque no es obligatorio calzarse la peluca para asistir al cotillón. Sin embargo, los organizadores avisan a los menos atrevidos: «suele haber más gente disfrazada que de calle».
Quienes también han preparado una gran fiesta para esta Nochevieja son los responsables de la emisora loca fm. El antiguo Zibibo de Illumbe volverá a abrir sus puertas para albergar el festival musical que contará con los disc jockeys Dick Ray, Jesús Sánchez y Álvaro Corz. La entrada (60 euros) exige ir de gala e incluye cinco consumiciones y barra libre de chupitos.
Desde la asociación de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales del País Vasco Gehitu, esperan repetir el éxito de ediciones anteriores de su ‘Lesgaytrans festa’ que se celebrará en la casa de cultura de Egia. Las entradas -que costarán 30 euros en la asociación y 35 en taquilla- se pondrán a la venta próximamente.
Además, de en San Sebastián, algunas salas de fiesta de Irun, Hondarribia o Tolosa ya han comenzado a preparar la bienvenida al nuevo año. En el Café Irun de la localidad fronteriza ultiman los detalles de su fiesta de Nochevieja. Con un aforo para cerca de 1.000 personas, sus organizadores preparan dos cotillones. Por un lado ofrecerán cena y baile en el restaurante y por otro un cotillón en la zona de discoteca. No exigen ir de traje aunque recomiendan «que la gente vaya arreglada». Sus vecinos de Hondarribia también tendrán cotillón en la sala Truck. Sus organizadores esperan tener cerrado el programa festivo en las próximas semanas.
Los que tienen todo preparado para recibir el nuevo año son los organizadores del cotillón de la sala Gala del frontón Galarreta (Hernani). La fiesta está dirigida «a personas a partir de 35-40 años» y no se exige ir de etiqueta. Donde también habrá cotillón este año será en Tolosa. Tras dos años de sequía festiva, la cafetería del frontón Beotibar volverá a reunir a gente «de todas las edades» para celebrar el nuevo año.
fuente/diariovasco.com/
