«En Oviedo son necesarios los conciertos, el turismo los pide»
Agosto 20th, 2009 by AdministradorMuchos hosteleros de la noche parecen no tener vida diurna. Hay otros que se lo toman como una empresa, están al pie del cañón, pero no tienen por costumbre cerrar e ir a tomarse la última al bar que quede abierto. Pelayo Pérez, dueño de La piel del tripulante y Box bar, en El Antiguo, concibe así sus negocios. De hecho, con la intención de «discriminalizar» el sector en el que ejerce como empresario, fue uno de los promotores de la Asociación de Bares de Copas de Oviedo (ABACO).
-¿La gente no les dice que las copas son caras?
-Una parte, sí. Pero tenemos muchos clientes que piensan que son muy baratas, acostumbrados a precios de Madrid donde les cuestan 10 o 12 euros. La Coca-Cola y el alcohol cuestan lo mismo allí que aquí.
-Y 16 euros… Pero, los alquileres igual son un poco más caros allí.
-Depende de la zona.
-En Madrid hay gente en locales que tan solo tienen que estar, tomarse copas e invitar de vez en cuando a alguien. ¿Aquí se estila?
-Sí, no en todos, pero sí se hace. Muchas veces unas invitaciones bien dadas son el mejor marketing. Además ahora, con Tuenti, Facebook y Twitter, es cada vez más importante tener a gente que se encargue de todo eso.
-Cuando dice «yo tengo un bar», ¿qué cara le ponen?
-La gente es muy elitista, como les digas el nombre y les suene a un sitio guay dicen: «Hostia, para, que está aquí el dueño de…». Pero como no lo conozcan, van a pensar: «Éste no tiene dónde caerse muerto».
-¿Por qué crearon ABACO?
-Para defendernos, la creamos cuando las elecciones, porque nos estaban criminalizando. Poner un bar de copas no es como poner una boutique. Además de preocuparte de si la idea es buena, tienes que estar preocupado de que no te lo cierren. Si hubiera una ley clara, la gente podría invertir y no pondrían tantos sitios cutres. Hay muchos locales que siempre han cumplido las normas y que son positivos para Oviedo. ¿Qué es una ciudad sin un sitio donde tomarse una copa?
-¿Les ha servido?
-No es lo mismo ir uno sólo al Ayuntamiento que ir en representación de 32. Desde hace dos años tenemos muy buena sintonía.
-Por primera vez podrán poner barras en San Mateo.
-Sí y es nuevo para nosotros. Supongo que los primeros años serán de transición. Primero se atreverán dos o tres, otros verán que les ha ido bien y dirán «voy a hacer algo mejor». Será una competencia sana.
-¿Y competencia con las asociaciones de los chiringuitos?
-Me gustan los que hay y la vida que le dan a la ciudad. Pero también, que los demás pudiéramos hacerlo, por supuesto, respetando las normas.
-¿Hacen el agosto en San Mateo?
-Ésta es la única ciudad que conozco donde los hosteleros no hacemos el agosto en las fiestas. Hay un par de días buenos, pero cualquier sábado de invierno puede ser bueno, de hecho, nuestro cálculo es que en cualquier sábado de invierno salen 8.000 personas a tomar copas en Oviedo.
-Pero en verano hay poca gente.
-Ha aumentado la gente en verano y disminuido el número de clientes en invierno. Ahora la gente sólo sale los viernes y los sábados. Antes salía toda la semana.
-¿Por qué hay tan pocas discotecas en Oviedo?
-Hay alguna. Creo que en Oviedo hay tradición de bares pequeños mientras que en Gijón gustan los más grandes.
Fin de la prohibición
-El Ayuntamiento va a levantar la prohibición de la música en directo en bares. ¿Será rentable hacer conciertos?
-En Barcelona, de esas cosas paradójicas que pasan en el mundo de la política, primero se prohibieron y luego se hizo un proyecto y se subvencionaron. Ahora tienes un folleto en los hoteles con una ruta de música en directo.
-¿Atrae turismo?
-Vamos a Liverpool y visitamos la cueva donde tocaban los Beatles; encuentras de vacaciones un bar de jazz y te traes decenas de fotos. El turismo también va buscando eso. Aquí en Oviedo hay conciertos, pero casi a escondidas. Quizás en una ciudad de 20.000 habitantes no haga falta, pero aquí es necesario, el turismo los pide.
-¿Habrá público?
-Bueno, esto no se hará de la noche a la mañana. En Oviedo la gente se ha desacostumbrado. Además hacen falta lugares para que los grupos que comienzan puedan batirse el cobre.
-¿Pondrá usted música en directo?
-Si hay una ley clara y mejora la situación, me encantaría poner un local con música en directo.
-Con tanto salir… ¿Qué es lo más raro que le han pedido?
-Bueno, vienen extranjeros despistados que piden sidra.
-¿Que ha encontrado en un baño?
-De todo, pero lo que más me impresionó fue una jeringuilla.
-¿Se da cuenta de que mucha gente va a su negocio a ligar?
-Hace poco una pareja trajo a su hijo para enseñarle donde se habían conocido. Los bares son sitios que la gente vive, para bien o para mal.
Fuente/elcomerciodigital.com/
